ICSI

Proceso de Microinyección espermática o ICSI: consiste en la introducción, mediante una microaguja, de un espermatozoide en el citoplasma (membrana que recubre el óvulo) del óvulo.

La técnica de la ICSI está indicada:

  • En los casos de factor masculino: (defectos seminales simples o combinados) que comprende las oligoastenoteratozoospermias severas, las criptozoospermias, las azoospermias de origen obstructivo no tratables y secretor y los eyaculados con espermatozoides completamente inmóviles (astenozoospermias totales y necrozoospermias).
  • En los casos de no fecundación en un ciclo de FIV previo. También en los casos de muestras de semen valiosas (muestras criopreservadas de varones vasectomizados, tratados por radioterapia o quimioterapia).
  • Cuando se obtiene una concentración final baja de espermatozoides móviles, en ciclos de FIV previos con baja tasa de fecundación o cuando los espermatozoides proceden del testículo. La ICSI sólo se puede realizar cuando los ovocitos son maduros, es decir, cuando están en el momento óptimo para ser fecundados.
  • Esto supone sólo una parte del total de los ovocitos recuperados en un ciclo.
  • La tasa de fecundación tras ICSI es aproximadamente del 70% La calidad de los embriones obtenidos tras la ICSI ofrecen las mismas posiblilidades de éxito que la Fecundación In Vitro, si la calidad de los embriones es equiparable.
  • En los casos de factor masculino severo, antes de realizar la Fecundación In Vitro con microinyección espermática es importante proceder al estudio de la meiosis testicular para descartar anomalías genéticas en los espermatozoides que podrían dar lugar a fallos repetidos en la consecución de embarazo o anomalías embrionarias. En algunos casos, si hay número suficiente de células de espermatogénesis puede hacerse este estudio en semen.