TEST PRENATAL NO INVASIVO

El objetivo de una Prueba Prenatal No Invasiva es obtener información de un embarazo sin causar daño al feto. Hasta hace poco tiempo, el estudio de enfermedades genéticas (como por ejemplo el Síndorme de Down) durante la gestación, sólo era posible a través de técnicas invasivas.

¿Quién puede hacerse la prueba? El test esta diseñado para mujeres que quieren descartar la presencia de una alteración cromosómica en el feto (cromosomas 21,18,13X e Y) y no quieren poner en riesgo su embarazo. El Test también se puede realizar en caso de embarazos gemelares. El test está especialmente indicado para: Edad materna avanzada. Historial personal o familiar de embarazos con aneuploidías cromosómicas. Fetos con determinadas alteraciones ecografías. Resultado anormal en el cribado bioquímico del primer trimestre ¿Cuándo puedo hacerme la prueba? A partir de la semana 10 de gestación Para mujeres de cualquier edad.

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Ultrasonido del embarazo: Una prueba de exploración triple es una prueba de sangre que mide tres cosas llamadas alfafetoproteína, gonadotropina coriónica humana y estriol no conjugado.

Los resultados de la prueba de sangre le puede ayudar a su médico a saber si su bebé puede tener un riesgo mayor de ciertos defectos de nacimiento tales como el síndrome de Down y defectos del tubo neural.

El examen triple es un procedimiento de prueba que mide la cantidad de tres sustancias en su sangre:

  • Alfa-fetoproteína (AFP)
  • Estriol no conjugado (uEST)
  • Gonadotrofina coriónica humana (hCG)

Los estudios demuestran que las mujeres con embarazos afectados con el síndrome de Down tienen niveles más bajos de AFP y uEST y niveles más altos de hCG que las mujeres con embarazos no afectados.

Las pruebas se pueden realizar con una muestra pequeña de su sangre en algún momento entre las 15 y 20 semanas de embarazo, contadas a partir de su último período menstrual.

 

Monitoreo Fetal: Es un método complementario de diagnóstico que nos brinda información referente a la vitalidad fetal, guardando relación con la oxigenación del feto. Se basa en la detección de la frecuencia cardíaca fetal (latidos por minuto) y de la actividad uterina (contracciones), inscribiendo sus fluctuaciones en un trazado sobre papel cuya interpretación nos brinda la información requerida.

Monitoreo fetal anteparto: forma parte de la rutina de control del embarazo durante el último mes (en embarazos patológicos puede efectuarse desde las 32 semanas). Conocido también como NST (Non stress test: cardiotocograma anteparto sin agresión) implica el registro de la frecuencia cardíaca fetal (FCF) sin contracciones.

Su resultado REACTIVO es indicador de salud fetal, mientras que el resultado NO REACTIVO no necesariamente implica enfermedad. Por lo tanto se reitera: el monitoreo anteparto es un método diagnóstico de SALUD fundamentalmente.

Monitoreo fetal intraparto: se basa en el registro de la frecuencia cardíaca fetal asociada a contracciones, o sea durante el trabajo de parto, sea espontáneo o inducido. En este caso sí es útil, tanto para determinar la adecuada oxigenación fetal, lo que nos permite proseguir el trabajo de parto con seguridad por ser bien tolerado por el feto, como para detectar precozmente el sufrimiento fetal agudo, e indicar oportunamente la inhibición de las contracciones y finalizar el mismo mediante una operación cesárea, evitando secuelas neurológicas.

En resumen, el monitoreo fetal nos permite tanto el parto vaginal con excelente resultado, como la indicación correcta de la cesárea por sufrimiento fetal, en el momento oportuno.

Ultrasonido

Ultrasonido: es una onda acústica cuya frecuencia está por encima del límite perceptible por el oído humano (aproximadamente 20.000 Hz). La máquina de ultrasonido crea imágenes que permiten examinar varios órganos en el cuerpo. Esta máquina envía ondas sonoras de alta frecuencia que hacen eco en las estructuras corporales y un computador recibe dichas ondas reflejadas y las utiliza para crear una imagen. A diferencia de los Rayos X, en este examen no se presenta ninguna exposición a la radiación ionizante. Al igual que cualquier onda, el ultrasonido sufre el fenómeno de atenuación dentro de las diferentes estructuras del cuerpo, como regla general a mayor frecuencia se logra menor penetración y a la inversa, a menor frecuencia podemos lograr mayor penetración. Ultrasonidos en el embarazo: la frecuencia va desde uno a dos ultrasonidos en todo el embarazo hasta uno en cada consulta. Recomendamos realizar un ultrasonido para cada periodo del embarazo

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