Entendemos por infertilidad la incapacidad de una pareja para lograr la concepción tras un año de relaciones sexuales sin medidas anticonceptivas; hablaremos de infertilidad masculina cuando la causa de esta infertilidad esté en el hombre.

Aunque la mayoría de las parejas consigue lograr un embarazo en el periodo de un año, en España, aproximadamente el 10% de las parejas son incapaces de conseguirlo. En el pasado, todos los esfuerzos se centraban en el estudio y tratamiento de la mujer; últimamente, los datos apuntan a que aproximadamente el 20% de estos casos de infertilidad de la pareja se deben exclusivamente a un problema en el hombre, y otro 30% de los casos a una combinación de factores masculino y femenino. Por lo tanto, podemos asegurar que la infertilidad masculina interviene en aproximadamente la mitad de los casos de infertilidad de la pareja (el 50% restante tendrá su causa en la mujer).

Debido a que hoy en día las parejas buscan su primer hijo a una edad más tardía, sería recomendable que en aquellas parejas, que tras 12 meses de intento no consigan una gestación, se realice un estudio inicial de ambos miembros de la pareja.

Dentro de este capítulo haré referencia únicamente a las causas de infertilidad en el hombre y el manejo de la misma, ya que las causas de infertilidad en la mujer y su tratamiento son abordadas en otro tema.

Los fibromas uterinos son tumores no cancerosos (benignos) que se desarrollan en la pared muscular del útero. Aunque los fibromas no siempre causan síntomas, su tamaño y localización puede condicionar problemas a algunas mujeres, incluyendo dolor y sangramiento profuso. Típicamente mejoran después de la menopausia, cuando los niveles de estrógeno (la hormona femenina que circula en la sangre) baja de manera dramática. De cualquier manera, mujeres menopáusicas que toman estrógeno (terapia de reemplazo hormonal) pueden no experimentar mejoría de los síntomas.

Los fibromas varían de tamaño desde muy diminutos hasta el tamaño de un melón o mayores. En algunos casos , pueden causar el aumento del tamaño uterino hasta el de un embarazo de 5 meses o mas. Los fibromas pueden ubicarse en varias partes del útero. Hay tres tipos primarios de fibromas uterinos:

  • Fibromas subserosos, que se desarrollan en la capa mas externa de útero y crecen hacia afuera. Ellos típicamente no afectan el flujo menstrual, pero pueden producir molestia por su tamaño y la presión que causan.
  • Fibromas intramurales, los cuales se desarrollan dentro de la pared uterina expandiéndola, haciendo sentir el útero mayor de lo normal. Estos son los mas comunes. Pueden producir sangramiento menstrual importante y dolor pélvico o presión.
  • Fibromas submucosos, están ubicados en la profundidad del útero, justo por debajo del revestimiento de la cavidad uterina. Estos son los menos comunes pero con frecuencia producen síntomas, incluyendo sangramientos muy profusos y prolongados.

Cuáles son los síntomas típicos?

  • Dependiendo de su ubicación, tamaño y número pueden causar:
  • Períodos menstruales prolongados y sangramientos inusuales mensuales, algunas veces con coágulos.
  • Esto con frecuencia lleva a la anemia. Dolor pélvico. Presión o pesadez pélvica. Dolor de espalda o de las piernas.
  • Dolor durante la relación sexual. Presión sobre la vejiga que lleva a una contínua urgencia para orinar.
  • Presión en el intestino, llevando a la constipación y distensión abdominal.
  • Aumento anormal del tamaño del abdomen.

Quién es más propenso a tener Fibromas Uterinos?

Los fibromas uterinos son muy comunes aunque a veces pueden ser muy pequeños y no causan problemas. De 20 a 40% de las mujeres de 35 años o mayores tienen fibromas de un tamaño significativo. Las mujeres afro-americanas tienen el mayor riesgo para los fibromas, tanto que 50% tienen fibromas de un tamaño significativo.

Síndrome de ovario poliquístico es una enfermedad por la cual una mujer tiene un desequilibrio de las hormonas sexuales. Esto puede provocar cambios en el ciclo menstrual, quistes en los ovarios, dificultad para quedar en embarazo y otros cambios en la salud.

Causas

El síndrome del ovario poliquístico está ligado a cambios en el nivel de ciertas hormonas:

  • Los estrógenos y la progesterona, las hormonas femeninas que le ayudan a los ovarios de una mujer a liberar óvulos.
  • Los andrógenos, una hormona masculina que se encuentra en pequeñas cantidades en las mujeres.

No se comprende completamente por qué o cómo se producen los cambios en los niveles hormonales. Los cambios le dificultan a los ovarios de una mujer la liberación de óvulos completamente desarrollados (maduros). Normalmente, se liberan uno o más óvulos durante el período menstrual, lo cual se denomina ovulación. En el síndrome del ovario poliquístico, los óvulos maduros no se liberan desde los ovarios. En su lugar, pueden formar quistes muy pequeños allí.

Estos cambios pueden contribuir a la infertilidad. Los otros síntomas de este trastorno se deben a los desequilibrios hormonales.

La mayoría de las veces, el síndrome del ovario poliquístico se diagnostica en mujeres a los 20 o 30 años; sin embargo, también puede afectar a las niñas adolescentes. Los síntomas a menudo empiezan cuando se inician los períodos de una niña. Las mujeres con este trastorno con frecuencia tienen una madre o hermana con síntomas similares a los del síndrome del ovario poliquístico.

Endometrosis

Endometrosis: La endometrosis se define como la presencia de focos de tejido endometrial fuera de la cavidad uterina (endometrio: mucosa que se halla en el interior del utero).

Esta propiedad del endometrio fuera de lugar es la responsable de las manifestaciones de la enfermedad. Se ha considerado a la endometrosis como una enfermedad con mayor incidencia en la raza blanca y sobre todo en mujeres con baja fertilidad.

La prevalencia de endometrosis en mujeres de entre 15-45 años de edad varía entre el 1-7%, sin embargo las que presentan dolor abdominal crónico y se sometieron a una laparoscopia, la incidencia aumenta alrededor del 30%.

La edad más frecuente es entre 25-29 años. La aparición en edades prepuberales y postmenopáusicas es excepcional. También aumenta el riesgo de padecer esta enfermedad cuando va asociado a anomalías uterinas, pacientes con ciclos cortos, menstruaciones abundantes y prolongadas de más de 8 días.

También se ha hallado mayor incidencia de la enfermedad en mujeres con antecedentes familiares de endometrosis.

¿Cuándo se puede sospechar la endometrosis?

  • Dolor pelviano crónico, sordo y continuo
  • Persistencia o incremento de dolor menstrual que no calma con medicación convencional
  • Esterilidad
  • Dolor en la relación sexual
  • Tensión premenstrual
  • Dolor al orinar o sangre en orina

También hay que tener presente que en muchas ocasiones estas pacientes puede ser que no presenten síntomas.

En Centro Procrea le brindaremos el diagnóstico y tratamiento adecuado. Haga su cita hoy mismo, realicese su chequeo Ginecoligico para obtener la respuesta a las dolencias que le aquejan.

ICSI

Proceso de Microinyección espermática o ICSI: consiste en la introducción, mediante una microaguja, de un espermatozoide en el citoplasma (membrana que recubre el óvulo) del óvulo.

La técnica de la ICSI está indicada:

  • En los casos de factor masculino: (defectos seminales simples o combinados) que comprende las oligoastenoteratozoospermias severas, las criptozoospermias, las azoospermias de origen obstructivo no tratables y secretor y los eyaculados con espermatozoides completamente inmóviles (astenozoospermias totales y necrozoospermias).
  • En los casos de no fecundación en un ciclo de FIV previo. También en los casos de muestras de semen valiosas (muestras criopreservadas de varones vasectomizados, tratados por radioterapia o quimioterapia).
  • Cuando se obtiene una concentración final baja de espermatozoides móviles, en ciclos de FIV previos con baja tasa de fecundación o cuando los espermatozoides proceden del testículo. La ICSI sólo se puede realizar cuando los ovocitos son maduros, es decir, cuando están en el momento óptimo para ser fecundados.
  • Esto supone sólo una parte del total de los ovocitos recuperados en un ciclo.
  • La tasa de fecundación tras ICSI es aproximadamente del 70% La calidad de los embriones obtenidostras la ICSI ofrecen las mismas posiblilidades de éxito que la Fecundación In Vitro, si la calidad de los embriones es equiparable.
  • En los casos de factor masculino severo, antes de realizar la Fecundación In Vitro con microinyección espermática es importante proceder al estudio de la meiosis testicular para descartar anomalías genéticas en los espermatozoides que podrían dar lugar a fallos repetidos en la consecución de embarazo o anomalías embrionarias. En algunos casos, si hay número suficiente de células de espermatogénesis puede hacerse este estudio en semen.